Hay una edad a partir de la cual dejamos de ofrecer una cirugía, y muchas veces no sabríamos decir de dónde salió ese número.
En miastenia gravis, el ensayo MGTX no demostró beneficio de la timectomía en las formas de inicio tardío. De ahí se consolidó una conducta: a partir de cierta edad, no se plantea. Pero el MGTX no incluyó a esos pacientes — y una pregunta sin responder terminó funcionando como una respuesta.
Este año se publicó lo que faltaba. Una cohorte de la Charité con 21 años de seguimiento analizó 172 pacientes con miastenia de inicio a los 50 o más, operados con timectomía extendida robótica: 104 de inicio tardío (50-64) y 68 de inicio muy tardío (65 o más). Sin diferencias significativas en parámetros perioperatorios, complicaciones ni desenlaces adversos entre los dos grupos. A 5,1 años de seguimiento medio, el grupo de más de 65 tuvo tasas numéricamente mayores de remisión completa estable y de desenlace favorable, sin alcanzar significación. Y los dos grupos redujeron significativamente la dosis de corticoides — de 16,0 a 2,1 mg en el grupo muy tardío.
Es retrospectivo y no tiene un brazo de tratamiento médico como comparador. No alcanza para cambiar una guía.
Sí alcanza para una pregunta que nos hacemos nosotros: ¿a cuántos pacientes de más de 65 no les planteamos la opción? ¿Fue un criterio, o una costumbre que heredamos sin revisar?
Nos interesa leer cómo lo resuelven ustedes.
Huang L, et al. Eur J Neurol 2025;32(11):e70388. PMID 41190556