Qué es
Cuando una infección o un sangrado permanecen tiempo en el espacio pleural, el organismo responde depositando fibrina. Con las semanas, esa fibrina se organiza y forma una capa dura, como una cáscara, que se adhiere a la superficie del pulmón y a la pared del tórax.
Esa capa atrapa al pulmón: aunque el pulmón esté sano por dentro, no puede expandirse porque está envuelto en algo rígido. La persona queda con falta de aire y con un hemitórax que no se mueve.
La decorticación es la cirugía que despega y retira esa cáscara para liberar el pulmón.
Para qué se usa
- Empiema en etapa organizada, cuando ya pasó el momento en que un drenaje o una videotoracoscopía de limpieza hubieran alcanzado.
- Hemotórax organizado, sangre coagulada tras un traumatismo que no se pudo evacuar a tiempo y se organizó.
- Paquipleuritis, engrosamiento pleural residual de infecciones antiguas, clásicamente de tuberculosis.
- Pulmón atrapado por otras causas de fibrosis pleural.
Vale decir lo que esta ficha implica en el fondo: la decorticación es, en buena medida, la cirugía que se hace cuando se llegó tarde. Un empiema tratado a tiempo se resuelve con un drenaje o con una videotoracoscopía. Ese es el motivo por el que insistimos tanto con la consulta temprana.
Cómo se hace
Con anestesia general y ventilación de un solo pulmón.
Se accede al tórax —por videotoracoscopía cuando la organización lo permite, o por toracotomía cuando la cáscara es gruesa y firme— y se busca el plano entre la cáscara y la superficie del pulmón. Ese plano se despega con paciencia, milímetro a milímetro, sin romper el pulmón que está debajo.
Se retira la capa de la superficie del pulmón, y cuando hace falta también de la pared torácica y del diafragma. Se limpia toda la cavidad.
Al final se reexpande el pulmón bajo visión directa para confirmar que ahora sí llena el espacio, y se colocan drenajes.
Es una cirugía laboriosa y sangrante: la superficie a despegar es grande y está inflamada. Suele durar varias horas.
Ventajas y qué esperar del resultado
Cuando está bien indicada y el pulmón que estaba atrapado está sano, el resultado es muy bueno: el pulmón vuelve a expandirse, la falta de aire mejora de manera marcada y el hemitórax recupera su movilidad.
Lo que hay que decir con honestidad: si el pulmón que está debajo quedó dañado por la enfermedad de base, liberarlo no lo repara. En ese caso la mejoría es parcial. Eso se estima antes con las imágenes y se conversa con vos para que sepas qué esperar.
Cuando la decorticación puede hacerse por videotoracoscopía, se suman las ventajas de la vía cerrada. Pero la prioridad acá es sacar toda la cáscara: si para eso hace falta abrir, se abre. Una decorticación incompleta no sirve.
Internación y recuperación
Es una internación más larga que la de otras cirugías del tórax.
Los drenajes quedan varios días, hasta comprobar que el pulmón se mantiene expandido y que no queda espacio residual. Es habitual que el débito sea abundante al principio.
La kinesiología respiratoria es central, no accesoria: los ejercicios y la movilización son los que terminan de expandir el pulmón y evitan que la cáscara se vuelva a formar. Se empieza apenas es posible.
El control del dolor es prioritario, por el mismo motivo: sin analgesia suficiente no se puede respirar hondo, y sin respirar hondo el pulmón no se expande.
La recuperación completa lleva semanas, y la mejoría respiratoria continúa durante meses después del alta.