Saltar al contenido
Teléfono:381 515 4970
Menú

Otras patologías

Infecciones pulmonares quirúrgicas

Abscesos, secuelas de tuberculosis, bronquiectasias y hongos que no se resuelven solo con antibióticos.

Qué es

La mayoría de las infecciones del pulmón se curan con antibióticos. Algunas no, y esas son las que llegan a cirugía torácica. Las principales:

  • Absceso de pulmón. Una cavidad llena de pus dentro del tejido pulmonar. Casi siempre responde al tratamiento médico y al drenaje postural; la cirugía queda para los que no responden, sangran o son muy grandes.
  • Secuelas de tuberculosis. La tuberculosis curada puede dejar el pulmón destruido en un sector, cavidades residuales, o una pleura engrosada que atrapa al pulmón. Esas secuelas dan síntomas años después.
  • Bronquiectasias. Bronquios dilatados de forma permanente que acumulan secreciones y se infectan una y otra vez. Cuando están limitadas a un sector y las infecciones se repiten pese al tratamiento, resecar esa zona puede cambiar la vida de la persona.
  • Aspergiloma. Una pelota de hongos que crece dentro de una cavidad preexistente, muy típicamente en una cavidad dejada por la tuberculosis. Su complicación temida es la hemoptisis: tos con sangre, que puede ser masiva.
  • Empiema, que tiene su propia ficha.

Los síntomas habituales son tos crónica con expectoración abundante, a veces de mal olor, infecciones respiratorias repetidas en el mismo lugar, tos con sangre, fiebre prolongada, pérdida de peso y cansancio.

Cómo se estudia

  • Tomografía computada de tórax de alta resolución. Es el estudio central: muestra la extensión, si el daño está limitado a un sector o es difuso, y las cavidades.
  • Broncoscopía con cultivos. Identifica el germen y descarta que haya algo obstruyendo el bronquio.
  • Cultivos de esputo, incluyendo estudio de tuberculosis y de hongos.
  • Estudio funcional respiratorio, imprescindible: define cuánto pulmón se puede resecar sin comprometer la respiración.
  • Evaluación nutricional y del estado general. Muchos de estos pacientes llegan debilitados y con bajo peso, y eso hay que corregirlo antes de operar porque influye directamente en la cicatrización.

Cómo lo tratamos

La cirugía se indica cuando el tratamiento médico bien hecho no alcanzó, y cuando la enfermedad está localizada en un sector que se puede resecar.

  • Resección del sector afectado: segmentectomía o lobectomía, según la extensión. Cuando es posible, por VATS uniportal.
  • Decorticación, cuando hay una pleura engrosada que impide que el pulmón se expanda.
  • Cirugía de urgencia, ante una hemoptisis masiva.

Son cirugías técnicamente más difíciles que las oncológicas, y conviene decirlo: la inflamación crónica borra los planos de disección, adhiere el pulmón a la pared y hace que los tejidos sangren con facilidad. Requieren experiencia y una planificación cuidadosa.

Estas cirugías se coordinan con neumonología e infectología, y el tratamiento antibiótico o antifúngico se ajusta antes y después.

Qué esperar de la recuperación

El postoperatorio suele ser más largo que el de una resección oncológica, porque la cirugía fue más laboriosa y porque muchas de estas personas llegan debilitadas.

Los drenajes pueden quedar más días, hasta comprobar que el pulmón se expandió y que no queda espacio residual.

La kinesiología respiratoria y el soporte nutricional son parte del tratamiento, no un agregado. La recuperación de peso y de fuerza es progresiva y lleva semanas.

Cuando la indicación fue correcta, el cambio suele ser muy significativo: se terminan las infecciones a repetición, la expectoración disminuye marcadamente y la calidad de vida mejora de forma clara.

Cuándo consultar sin demora

  • Infecciones respiratorias que se repiten siempre en el mismo lugar del pulmón.
  • Tos crónica con expectoración abundante o de mal olor.
  • Antecedente de tuberculosis con síntomas respiratorios que volvieron.
  • Fiebre prolongada con pérdida de peso.

Andá a una guardia de inmediato ante tos con sangre en cantidad importante. La hemoptisis masiva es una emergencia. El equipo tiene guardia pasiva las 24 horas, los 7 días de la semana.

Escrito por Dr. Pedro Bollea, M.P. 8938 — Enfermedades inflamatorias

Revisado y aprobado por Dr. Juan José Anastasio, M.P. 6835 — Jefe de Equipo

Última revisión médica:

Equipo de Cirugía Torácica

WhatsApp