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Otras patologías

Traumatismo torácico

Lesiones del tórax por golpes, accidentes o heridas. La mayoría no necesita cirugía, pero sí control especializado.

Qué es

Un traumatismo torácico es cualquier lesión del tórax producida por un golpe o una herida: accidentes de tránsito, caídas, aplastamientos, heridas por arma blanca o de fuego.

Lo que puede lesionarse:

  • Costillas. Las fracturas costales son lo más frecuente. Cuando se fracturan varias costillas en dos puntos cada una, un segmento de la pared queda suelto y se mueve al revés que el resto al respirar. Eso se llama tórax móvil y es grave.
  • Pleura. Puede acumularse aire (neumotórax) o sangre (hemotórax), o ambos.
  • Pulmón. Contusión pulmonar, laceraciones.
  • Estructuras del mediastino. Menos frecuente pero mucho más serio: corazón, grandes vasos, tráquea, esófago.
  • Diafragma, que puede romperse en traumatismos importantes.

Hay una cosa que conviene saber, porque cambia la conducta de mucha gente: algunas lesiones del tórax no dan la cara enseguida. Una contusión pulmonar o un hemotórax pueden manifestarse horas después del golpe. Sentirse bien al principio no descarta nada.

Cómo se estudia

  • Radiografía de tórax, el primer estudio en la guardia.
  • Ecografía, rápida y a la cabecera del paciente, para detectar aire o líquido.
  • Tomografía computada de tórax, que es mucho más sensible: detecta fracturas, contusiones y lesiones que la radiografía no muestra. En traumatismos importantes es el estudio de referencia.
  • Angiotomografía, ante sospecha de lesión de grandes vasos.
  • Broncoscopía o endoscopía digestiva, si se sospecha lesión de la vía aérea o del esófago.

Cómo lo tratamos

La mayoría de los traumatismos de tórax no requieren cirugía. El tratamiento se apoya en tres cosas que parecen simples y son determinantes: buena analgesia, kinesiología respiratoria y control evolutivo.

Insistimos con la analgesia por un motivo concreto: quien tiene costillas fracturadas y le duele, respira superficial y no tose. Y eso —no la fractura en sí— es lo que termina produciendo neumonía y colapso pulmonar. Controlar el dolor no es confort: es lo que previene la complicación.

Cuando hace falta intervenir:

  • Tubo de drenaje pleural, para evacuar el aire o la sangre acumulada. Es lo que resuelve la mayoría de los casos que requieren un procedimiento.
  • Videotoracoscopía, cuando el sangrado persiste, cuando queda sangre coagulada que el tubo no logra sacar —el llamado hemotórax retenido, que si se deja evoluciona a empiema— o ante sospecha de lesión del diafragma.
  • Fijación quirúrgica de las fracturas costales, indicada en casos seleccionados, sobre todo en el tórax móvil.
  • Toracotomía de urgencia, reservada para las lesiones graves de estructuras centrales.

El equipo tiene guardia pasiva las 24 horas, los 7 días, y presta servicio a otras instituciones de la provincia. El trauma torácico es uno de los motivos habituales de esa cobertura.

Qué esperar de la recuperación

Las fracturas costales duelen, y duelen bastante tiempo: es normal que las molestias persistan varias semanas. El dolor se controla con analgésicos pautados, que hay que tomar en horario y no solo cuando duele, porque el objetivo es que puedas respirar hondo.

Los ejercicios respiratorios que te van a indicar no son opcionales: son el tratamiento.

Si se colocó un drenaje, se retira cuando deja de dar débito y el pulmón está expandido.

La vuelta a la actividad es progresiva, y a los esfuerzos y deportes de contacto, más lenta. Se pauta en los controles.

Cuándo consultar sin demora

Andá a una guardia después de cualquier golpe fuerte en el pecho, aunque te sientas bien.

Volvé de inmediato, incluso si ya te vieron y te dieron el alta, si aparece:

  • Falta de aire nueva o que aumenta.
  • Dolor en el pecho que empeora en vez de mejorar.
  • Fiebre en los días siguientes al traumatismo.
  • Tos con sangre.
  • Mareos, debilidad o sensación de desmayo.
  • Hinchazón bajo la piel del pecho o del cuello que “cruje” al tocarla.

Escrito por Dr. Gonzalo Fernández Sily, M.P. 10013 — Enfermedades inflamatorias

Revisado y aprobado por Dr. Juan José Anastasio, M.P. 6835 — Jefe de Equipo

Última revisión médica:

Equipo de Cirugía Torácica

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