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Patología pleural

Neumotórax

Aire que se filtra entre el pulmón y la pared del tórax y hace que el pulmón se colapse.

Qué es

El pulmón no está suelto dentro del tórax: lo envuelve una doble membrana llamada pleura, y entre sus dos hojas hay una presión negativa que lo mantiene expandido contra la pared. Es esa presión la que hace que el pulmón siga el movimiento de las costillas cada vez que respirás.

Cuando entra aire en ese espacio, la presión se pierde y el pulmón se desinfla, en parte o del todo. Eso es un neumotórax.

Puede aparecer de tres maneras:

  • Espontáneo primario. En personas jóvenes, altas y delgadas, sin enfermedad pulmonar previa. Se rompe una pequeña ampolla de aire en la superficie del pulmón.
  • Espontáneo secundario. En personas con una enfermedad pulmonar de base, como enfisema. Suele ser más grave, porque el pulmón que queda tiene menos reserva.
  • Traumático. Por un golpe, una fractura de costilla o una punción.

El síntoma típico es un dolor punzante de aparición brusca en un lado del pecho, que aumenta al respirar hondo, acompañado de falta de aire.

Cómo se estudia

El primer estudio es una radiografía de tórax. En la mayoría de los casos alcanza para confirmar el diagnóstico y estimar cuánto se colapsó el pulmón.

La tomografía computada se suma cuando hace falta ver el detalle: si hay ampollas en el resto del pulmón, si el neumotórax es tabicado, o si se sospecha una enfermedad de base que lo explique. También es la que orienta la decisión quirúrgica cuando el episodio se repite.

Cómo lo tratamos

La conducta depende del tamaño, de los síntomas y de si es el primer episodio o una repetición.

  1. Neumotórax chico y bien tolerado. Puede resolverse con observación y oxígeno, con controles radiográficos seriados.
  2. Neumotórax que compromete la respiración. Se coloca un tubo de drenaje entre las costillas que saca el aire y deja que el pulmón vuelva a expandirse. Es un procedimiento con anestesia local.
  3. Cuando el aire sigue escapando, o el episodio se repite. Ahí la indicación es quirúrgica. Se hace por VATS uniportal: una sola incisión de pocos centímetros por donde se reseca la zona del pulmón que pierde aire y se realiza una pleurodesis, que hace que las dos hojas de la pleura se adhieran entre sí y no vuelvan a separarse.

La decisión no la toma una sola persona: los casos se discuten en la revista diaria del equipo, con conductas alineadas a las guías internacionales.

Qué esperar de la recuperación

Después de la cirugía vas a tener un drenaje en el tórax durante algunos días. Es incómodo, pero es lo que permite confirmar que el pulmón quedó bien expandido y que dejó de perder aire. El drenaje se retira cuando ambas cosas están comprobadas.

El dolor se controla con analgésicos, y una de las ventajas de la vía uniportal es justamente que duele bastante menos que la cirugía abierta. Vas a poder caminar el mismo día o al día siguiente: moverte no es un riesgo, es parte del tratamiento, porque ayuda a que el pulmón se expanda.

Después del alta hacemos controles periódicos protocolizados. Conviene evitar los esfuerzos importantes y los viajes en avión durante las primeras semanas; en la consulta de control te decimos a partir de cuándo.

Cuándo consultar sin demora

Andá a una guardia si aparece:

  • Dolor brusco en un lado del pecho junto con falta de aire.
  • Falta de aire que empeora en minutos u horas.
  • Labios o dedos con color azulado.
  • Si ya tuviste un neumotórax y sentís el mismo dolor de la vez anterior.

Si estás en el postoperatorio y notás que vuelve la falta de aire, que la herida se pone roja o supura, o que tenés fiebre, comunicate con el equipo: hay guardia pasiva las 24 horas, los 7 días de la semana.

Escrito por Dr. Gonzalo Fernández Sily, M.P. 10013 — Enfermedades inflamatorias

Revisado y aprobado por Dr. Juan José Anastasio, M.P. 6835 — Jefe de Equipo

Última revisión médica:

Equipo de Cirugía Torácica

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