Qué es
Cada lóbulo del pulmón está dividido en unidades más chicas llamadas segmentos, y cada segmento tiene —igual que el lóbulo, pero en menor escala— su propia arteria, su vena y su bronquio.
Una segmentectomía anatómica es la extirpación de uno o más de esos segmentos, respetando esa anatomía: se identifican y seccionan los vasos y el bronquio propios del segmento, y se lo separa por su plano natural.
La palabra “anatómica” es la que importa, y es lo que la diferencia de una resección atípica. En la resección atípica se corta una porción de pulmón sin seguir esos límites; en la segmentectomía se respeta la unidad anatómica completa, lo que permite extraer también el drenaje linfático de esa zona. Esa diferencia es la que la hace válida en oncología.
Para qué se usa
- Cáncer de pulmón en estadio temprano, con tumores chicos, periféricos y sin compromiso ganglionar. En casos seleccionados ofrece un control oncológico equivalente al de la lobectomía preservando más pulmón.
- Pacientes con función respiratoria limitada, en los que sacar un lóbulo entero dejaría una reserva insuficiente.
- Metástasis pulmonares ubicadas en un segmento.
- Nódulos que requieren resección anatómica por su ubicación profunda.
- Lesiones benignas o infecciosas limitadas a un segmento.
Cómo se hace
Con anestesia general, con el pulmón desinflado de ese lado, y en el equipo habitualmente por VATS uniportal.
Es técnicamente más exigente que una lobectomía, por dos motivos:
- Las estructuras son más chicas y hay más variabilidad anatómica entre una persona y otra. Identificar correctamente la arteria, la vena y el bronquio del segmento requiere una disección cuidadosa.
- Hay que definir el plano correcto entre el segmento que se saca y el que se conserva. Ese límite no está dibujado: se revela clavando el segmento —por ejemplo, ventilando el resto del pulmón y viendo cuál queda sin inflarse— y se secciona por ahí.
Cuando la indicación es oncológica, se completa con el estudio de los ganglios correspondientes, y durante la cirugía se verifica que los márgenes sean suficientes.
Ventajas frente a la vía abierta y frente a la lobectomía
Frente a la cirugía abierta, las mismas ventajas de toda la vía uniportal: menos dolor, menos internación, recuperación más rápida.
Frente a la lobectomía, la ventaja es la cantidad de pulmón que queda. Eso importa especialmente en dos situaciones:
- Cuando la función respiratoria de base ya es limitada.
- Cuando existe la posibilidad de tener que operar de nuevo en el futuro —por un segundo tumor o por metástasis—. El pulmón que se conserva hoy es lo que hace posible una segunda cirugía mañana.
No reemplaza a la lobectomía en todos los casos. La indicación depende del tamaño del tumor, de su ubicación, de la posibilidad de obtener márgenes adecuados y del estado ganglionar. Cuando la lobectomía es lo correcto, se hace lobectomía.
Internación y recuperación
Similar a la lobectomía, y con frecuencia algo más corta: internación de pocos días, con el drenaje retirado cuando el pulmón está expandido y sin pérdida de aire.
Es algo más frecuente que persista una pérdida aérea leve durante los primeros días, por la superficie de sección entre segmentos. Suele resolverse sola y solo implica dejar el drenaje uno o dos días más.
Desde el primer día, caminar y hacer los ejercicios respiratorios. La pérdida de función respiratoria es menor que con una lobectomía, y en la vida diaria en general no se nota.
Seguimiento protocolizado, con informe al médico derivador.