Discutimos mucho si conviene la disección sistemática o la lobulo-específica. Mientras tanto, hay un dato que vuelve esa discusión casi teórica.
Cohorte nacional polaca, 4.271 pacientes operados por lobectomía VATS en estadio IA:
— Solo el 27,9% cumplió el estándar mínimo de linfadenectomía.
— Que el cirujano fuera experto casi duplicó la probabilidad de cumplirlo (OR 1,96).
— Y la calidad empeoró con el tiempo, no mejoró.
Dicho de frente: la variabilidad técnica entre cirujanos es hoy mayor que la diferencia teórica entre las dos estrategias. Podemos discutir cuál es mejor, pero si menos de un tercio alcanza el mínimo, el problema no está en la elección de estrategia — está en la ejecución.
Es un dato incómodo y por eso vale la pena mirarlo. Medir la propia adecuación es más útil que elegir bando.
Colegas: ¿están midiendo la adecuación de sus linfadenectomías? Nos interesa mucho saber cómo.
Gabryel P, et al. Cancers 2024. · Woo W, Shin JI, Kipkorir V, Yang YH, Lee S, Lee CY. JTO Clin Res Rep 2023;4(5):100516.