Este es el dato del año que menos nos gusta, y por eso lo ponemos nosotros.
Un metaanálisis de ensayos aleatorizados en cáncer de pulmón no encontró diferencias entre robótica y videotoracoscopia en sangrado, conversión, estadía, tiempo operatorio ni días de drenaje. Pero sí encontró una: la VATS permitió una disección ganglionar significativamente mayor — 1,83 ganglios de diferencia media, con intervalo de 0,16 a 3,49 y p = 0,03.
Antes de discutirlo, lo obvio: el dato no está mal. Son tres ensayos, el intervalo roza el cero, y la lectura prudente es que la superioridad ganglionar de la robótica no está demostrada en aleatorizados — no que sea inferior.
Pero discutir un dato no es negarlo. Es preguntarse si los propios serían otros. Y ahí está lo incómodo, que no es del metaanálisis sino nuestro:
¿Cuántos ganglios recuperamos nosotros? ¿Lo sabemos? ¿Podríamos contestarlo esta semana si alguien nos lo pidiera?
Un número publicado que contradice lo que uno hace no obliga a cambiar de técnica. Obliga a mirar el propio. Nosotros estamos en eso.
¿Ustedes tienen el suyo medido?
Khan W, et al. Ann Surg Oncol 2026;33(3):2123-2136. PMID 41369812